Y como toda historia sin final, debe continuar...
Trescientos sesenta y cinco días tiene un año, el número de días aproximados que han pasado para volver de donde nunca te fuiste. Un beso bastó para perdernos la primera noche del año y un año mínimo para encontrarnos. Hay besos que llegan en un momento improvisado, de los que si te los cuentan cinco minutos antes de que ocurran no te los crees. Hay noches que empiezan de madrugada y terminan al final de la mañana. Y hay personas que desaparecen para luego volver.
Cumplir la promesa de que esto no acabaría ahí. Que tus besos me despierten una noche de invierno, que nuestras miradas se entiendan y nuestras sonrisas jueguen un poco más..
Porque nunca imaginé que el tiempo nos volvería a unir, y que aquel botón "play" que un día quise pulsar, acabarías pulsándolo tú. Porque aun seguimos siendo los que una noche se perdieron del mundo para seguir por su cuenta a la mañana siguiente. Porque sé que contigo no va a ser fácil, pero sí diferente. Porque a pesar de que haya pasado un año sigo con las mismas ganas de tenerte. Porque esta vez tiene que salir bien.
http://www.youtube.com/watch?v=dGZLITufan8
Estás sobre aviso.. voy a comerte.
Lo que no ves
Cualquier cosa que hagas en la vida será INSIGNIFICANTE, pero es muy importante que lo hagas porque nadie más lo hará.
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viernes, 14 de octubre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Esta noche alguien dijo: las cosas son como tu quieres que sean. Cada vida es como un libro abierto.Con tantas páginas escritas como historias hayas vivido y miles de páginas en blanco esperando ser rellenadas. Las historias no se escriben solas. Día a día tropiezas con personas que sin darte cuenta van cambiando algo en tu vida llegando a formar parte de ella sin darte cuenta, ya se queden o se vayan. No siempre las cosas salen como se quieren, pero no importa, yo prefiero que salgan mal y sacar la parte buena a que todo salga prefecto y aburrirme. Me gustaría decir que esta vez la historia no terminó, porque quedaron muchas páginas en blanco por escribir, con canciones por escuchar, con miles de kilómetros por hacer solo por vernos un rato más, con palabras que cumplir y con millones de sonrisas que aparecen aunque no estés delante.
Yo soy de las que contradicen la típica frase "todo es posible".
lunes, 18 de julio de 2011
Las ilusiones con el tiempo se van desgastando, van desapareciendo poco a poco hasta que llega el momento de preguntarse qué son las ilusiones. Siempre tuve ilusión por todo, por una sonrisa, por algún cambio, por unas palabras. Pero últimamente no me espero nada, ni de nadie y supongo que ni de mi. Las cosas pueden parecer increíbles, hasta me atrevería a decir que perfectas... Pero no todo es lo que parece. Unos días te levantas y parece que el cielo está negro, que va a ser de esos días de lluvia interminables, y de repente cuando menos te lo esperas sale el sol, y todo cambia. Y otros pasa justo lo contrario, el mejor día se puede convertir en el más nuboso.Hay personas que aparecen en el mejor momento, que te hacen ver las cosas con otros ojos, con ojos brillantes y con ilusiones, pero como toda historia que empieza debe tener un final, y mejor ahora, que no esperar a que se fastidie. Puede que no sea lo mejor para los dos, pero es lo que puede ser en este momento.
Volvamos a poner los pies en el suelo.
martes, 5 de julio de 2011
Eres mi rincón favorito de Madrid :)
Una noche de verano cualquiera, en un lugar distinto, en una cuarta planta y con una sonrisa distinta. Se acercó él. Se lo puse complicado, no es como parece. Parece el típico chico rebelde, que pasa del mundo. Pero todo es conocerse. Un chico divertido, con ojos azules, con gustos en común. Intercambiar miradas, un beso que otro, unas palabras sinceras, y una sonrisa inolvidable. Colarse en un reservado y que nos inviten a quedarnos. Hacer de guía y despedirnos.. Conversaciones durante horas, olvidando que existe eso a lo que llaman.. ¿tiempo? Ya no lo recuerdo. Buscar una escusa para escaparte y vernos cinco minutos. ¿Sólo cinco? Sí es más que suficiente, aunque salió del revés, pero con una llamada de teléfono demasiado divertida.
Y así se me pasan las horas en estos momentos, pensando en él, recordando esa noche, mirando el móvil cada minuto y conociéndonos un poco más.
En el sitio que menos te esperas, y en el momento menos pensado aparece alguien con más ilusiones que tú, con más sueños que las películas y esperando cambiar algo su vida.
Y así se me pasan las horas en estos momentos, pensando en él, recordando esa noche, mirando el móvil cada minuto y conociéndonos un poco más.
jueves, 16 de junio de 2011
Un día en aquel verano nos quisimos tanto, bajo aquella luna llena, bajo aquellas miradas que querían tener nuestro amor. Quisimos tenerlo todo aquella noche. Buscando cualquier rincón para estar solos, para poder ser nosotros, dos chicos que vivían su primer amor. Pasaban las horas, y la noche terminaba. Amaneció de repente, con un beso. Pocos días después me fui, volvimos a la realidad. Viajes largos y escapadas solo por verme. Horas pegados al teléfono, y madrugadas hablando sin poder dormir. La distancia me pudo, nos pudo. Los días pasaban y nosotros cambiábamos. Un te quiero por un que te vaya bien y un beso por un que te den. Dijimos cosas que pensamos en un momento y luego quisimos borrar. Pasaron los días, los meses y algún año sin hablar, sin saber nada el uno del otro. Un felicidades por algún cumpleaños, y un lo siento de vez en cuando. Pero no era suficiente. Maduramos como pocos saben hacer, tu con tu vida y yo con la mia. Todo ha ido bien, ha ido perfecto, cada uno por su lado. Una conversación cada tres meses, y si acaso, con el mismo recuerdo de una noche. Tu lo sabes y lo dices tontamente, y yo me acuerdo y me callo.
El tiempo pasó muy deprisa, y ahora no somos ni la mitad de lo que soñamos un día. No nos queremos como aquel verano, ni soñamos con vernos como antes, pero esas conversaciones hasta la madrugada son las que nos quedan.
Es increíble lo que hace el tiempo.
El tiempo pasó muy deprisa, y ahora no somos ni la mitad de lo que soñamos un día. No nos queremos como aquel verano, ni soñamos con vernos como antes, pero esas conversaciones hasta la madrugada son las que nos quedan.
Es increíble lo que hace el tiempo.
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